Padre nuestro que estás en los cielos!
Santificado sea tu nombre. Venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro
pan de cada día. Perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos
a nuestros deudores. Y no nos dejes caer
en tentación,
mas líbranos del mal,
porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por siempre. Amén
sendo traduzido, aguarde..
